Balbuceos: diario filosófico

 

La escritura puede ser una forma de pensar, de cuidar(se) y de transformar la experiencia. Escribir nos permite detenernos, ordenar lo que sentimos, ensayar sentidos y reconocer lo aprendido, incluso cuando no tenemos respuestas claras. Como la atleta australiana Nicola Olyslagers, que anota en su libreta lo que aprende después de cada salto porque “lo que aprendo es más importante que lo que hago”, también nosotros escribimos para mirar con atención lo vivido, para dar forma al pensamiento y para acompañarnos en el proceso de aprender.



El título de esta actividad, Balbuceos, evoca precisamente ese primer gesto de quien empieza a pensar en voz baja, tanteando palabras, tropezando con las ideas, pero atreviéndose a decir. Balbucear es el modo más humano de filosofar: comenzar sin saber del todo, dejar que el pensamiento titubee hasta encontrar su ritmo y su voz.

El objetivo de Balbuceos es favorecer la reflexión personal y crítica del alumnado a través de la escritura filosófica, concebida como un ejercicio de autoconocimiento, cuidado de sí y exploración de ideas.


Consignas de trabajo

Periodicidad:

  • Una entrada por semana.

  • Cada estudiante deberá entregar un mínimo de 8 entradas por trimestre.

Extensión:

  • Entre media página y una página completa (250–400 palabras aprox.).

  • Se valorará más la profundidad y la autenticidad que la extensión.

Formato:

  • Puede escribirse a mano en un cuaderno destinado a este fin o en formato digital.

  • Cada entrada debe ir fechada y titulada.

Temática de las entradas:

  • Responder a una pregunta filosófica propuesta en clase.

  • Relacionar un concepto filosófico con la experiencia personal (por ejemplo: justicia, tiempo, libertad).

  • Reflexionar a partir de una noticia, película, canción, vivencia personal o poema.

  • Dialogar críticamente con un texto filosófico leído en clase.


Fórmulas lingüísticas de apoyo

Para facilitar la escritura, podéis usar estas expresiones:

Para comenzar a reflexionar:

  • “Me pregunto si…”

  • “Lo que más me sorprende de este tema es…”

  • “Nunca había pensado en…, pero ahora me parece que…”

Para relacionar con la experiencia personal:

  • “Esto me recuerda a…”

  • “En mi vida he sentido algo parecido cuando…”

  • “Una situación concreta en la que esto se ve es…”

Para profundizar:

  • “Sin embargo, también podría pensarse que…”

  • “Si sigo esta idea hasta el final, entonces…”

  • “Lo que más me cuesta aceptar es…”

Para cerrar la entrada:

  • “Después de escribir, sigo con la duda de…”

  • “He llegado a la conclusión provisional de que…”

  • “Quizás lo importante no sea responder, sino seguir preguntando sobre…”

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